Sacrificio humano

Perdido por las ruinas de El Dorado
Pretendo no mirar a la escalera
Que el día en que inició la primavera 
Trepé por comprender lo inexplorado 

En lo alto de aquel templo olvidado
Posada sobre un altar de madera 
Dormía envuelta en plumas y a su vera
Dos dagas de obsidiana, cuán osado

E iluso al acercarme a lo prohibido
Fui y al despertar a aquella hermosa 
Mujer sentí mi póstumo latido

Con una frialdad ceremoniosa
Completa el sacrificio y malherido 
Dibujo amapolado en las baldosas

Podrido hasta las tripas, desangrado
Prosigo en mi camino hacia la tumba
Un templo a mis espaldas se derrumba
Contemplo nauseabundo el desgarrado

Pecho, mi inerte corazón reclama
Y clama al cielo el costillar vacío 
Vacío por anhelos de un amar impío
Anhelo que se infecta y que se inflama

Perdido por las ruinas de El Dorado
Recuerdo en mi dolor a la doncella
La misma que rasgó mis vestiduras
La misma que comió de mi asaúra 
Marisma de dolor y de locura
Locura de sus labios de grosella 

Me tiro de la lengua y me sorprendo
Al ver que hay esperanza en mi suspiro 
Suspiro de añoranza, al fin comprendo
Me ofrendo y soy feliz cuando te miro 

Preguntas el por qué de mi retorno
Respondo en un susurro que se encalma
Que vuelvo por la luz en tu contorno
Me quedo por el porno de tu alma

Perdido en tus pupilas a tu lado 
Absorto con las plumas escarlata
Acorto la distancia a tu costado
Descubro una mirada que desata

Colores de aurora boreal
Sabores de frutas tropicales
Calores de fuegos infernales
Temblores en templos de cristal

Y mal de amores
Mil mares de sal

Mi Meca
Preciosa
Letal

Mi diosa azteca personal
Oráculo Inmortal 
Pecado capital

Emperatriz de oriente
Mi reina oriental

Talismán de Luna creciente 
Capitán de cuna en mi mente 

Acepta un sacrificio sincero
Acepta mi ofrenda que de un modo
U otro tan solo te quiero
Por todo
Por nada

Te adoro

Y acaba

Perdido por las ruinas de El Dorado 
Hallé el tesoro que buscaba

José Cuquerella 


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares